martes, 20 de septiembre de 2016

Creatividad


Creatividad

La creatividad se relaciona con idear cosas distintas, útiles y que signifiquen un salto distinto con relación a sus antecedentes.
En las organizaciones, la creatividad tiene que ver con la supremacía, el liderazgo o la supervivencia.
Para que un individuo pueda desarrollar sus habilidades creativas requiere eliminar bloqueos para estar en condiciones de entrar en contacto con su inconsciente y aprovechar las aportaciones que puedan surgir de los contenidos ahí almacenados.
Para ello se deben pasar por cuatro etapas.
La primera de ellas es la saturación, la cual consiste en llenar la mente con la mayor cantidad posible de datos acerca del tema que se aborda.
La segunda es la incubación. Esta fase requiere de paciencia, confianza y tranquilidad, puesto que puede o no ser un proceso rápido, la persona debe confiar en sus propias habilidades y dejar de generarse presiones que le pueden provocar inseguridad.
La siguiente etapa es la iluminación, que se da cuando el inconsciente logra completar el análisis de los datos y luego de que se incuben nuevas visiones. En ocasiones esta fase se manifiesta como una serie de alternativas muy similares unas a otras pero, gracias a las variantes entre ellas podemos hacer numerosas comprobaciones.
Por último se presenta la verificación, donde se verifican, evalúan y pulen las ideas. Es cuando las propuestas que hasta el momento han tenido forma de ideas e imágenes se llevan a la objetivación.
También se incluye a la espiritualidad como un factor que fomenta la creatividad.
Para Rodríguez Estrada (1993), el proceso creativo consta de seis pasos:
1.- Cuestionamiento: es el origen de donde surge el interés.
2.- Acopio de datos (Saturación).
3.- Incubación.
4.- Iluminación
5.- Elaboración (fase de la verificación).
6.- Comunicación (la creatividad es más una habilidad de servicio a la colectividad, que de uso personal.
Según Laut, Cuando una persona en encuentra que lo que ha hecho no le satisface puede aplicar los siguientes procesos:
El principio de autoanálisis, el principio de sugestión y el principio de metas.
Factores personales que favorecen la creatividad
El factor indudable que favorece la creatividad es la práctica, pero también impulsan su desarrollo factores como el sentido común, el amplio conocimiento en el campo en que se trabaja, confianza en sí mismo, inteligencia general y la capacidad de lograr que se hagan las cosas.
Otro factor que apoya el uso de esta capacidad es el de anticipar las discontinuidades de los fenómenos.
Además, se distinguen hábitos que la favorecen como fijarse objetivos bien definidos y realistas, poner energía y entusiasmo en la tarea, tal que la persona supere el miedo a fallar, contar con una preparación intensa y creciente en el campo profesional y finalmente, entregarse y comprometerse a la meta de emprender nuevos retos.
Factores organizacionales que favorecen la creatividad
El primer factor es una filosofía que la promueva; esto es, que desde la filosofía organizacional existan referencias al lugar que la innovación y la creatividad tienen en el contexto institucional. Complementariamente se debe reforzar esa posición con políticas explicitas que alienten a los empleados.
El segundo punto es un clima adecuado, o sea, propiciar que en el ambiente de trabajo prevalezca el deseo de colaborar y reconocer a quienes hacen aportaciones creativas. También es importante alentar a los que se equivocan como producto de intentos nuevos para lograr mejorías.
El enriquecimiento de los medios es otra acción adecuada.
Una cuarta alternativa es la realización periódica de reuniones y asambleas en la que los empleados tengan la oportunidad de conocer el rumbo de su organización, interiorizarse en los problemas que enfrentan, proponer alternativas y verificar el impacto de las acciones que se hayan decidido.
Principales barreras psicológicas que inhiben la creatividad
Para Rodríguez Estrada existen tres inhibidores de la creatividad en una organización: Las normas y usos como freno a la iniciativa, el miedo al cambio y no situarse en la era de la discontinuidad.
Para Laut se encuentran cuatro inhibidores:
1.- La experiencia del nacimiento, si una persona considera que no fue deseado por sus padres o que significaba poco para ellos, no se considerará importante.
2.- El síndrome de desaprobación paterna, provocado por una educación en donde los padres manifestaron tener todos los derechos de las pertenencias de sus hijos, provocando que se piense que si cambia algo en su vida tendrán el rechazo de sus padres o éstos abusarán de los avances de sus hijos.
3.- Ideas negativas.
4.- La urgencia inconsciente de morir, que lleva a las personas a realizar actos inconscientes por pasar inadvertidos o desaparecer.
En relación con el uso de la creatividad, se proponen temores como el miedo al fracaso, al éxito, al rechazo, a la muerte, a lo desconocido, al cambio, a la pérdida, vergüenza por ambicionar dinero o hacia el dinero en general.
Sobre el acopio de datos o saturación, los bloqueos son los siguientes: bloqueos al aprendizaje y secretos.
El temor a la autoconsciencia y la sobrevalorización de la racionalidad están relacionados con la incubación e iluminación.
En cuanto a la verificación, hay también cinco bloqueos: Temor al fracaso, falta de recompensa, desesperación, temor a la humillación, conflicto entre el temor de ser ignorado y temor de ser rechazado.

Los temores relativos a la comunicación son: el temor a la humillación, inhibición corporal y temor a ser asertivo.

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